Sin duda, el centro social El Laboratorio, en sus diversas ediciones, ha sido una de las experiencias m谩s intensas y relevantes de espacio p煤blico de resistencia en la ciudad de Madrid. Desde el edificio tomado de Embajadores hasta la okupaci贸n de Amparo 103, el Laboratorio ha sido un territorio de agregaci贸n y experimentaci贸n para sujetos pol铆ticos muy heterog茅neos (m谩s j贸venes o no tanto, vecinos o no, okupas o menos) que nacieron y crecieron en el desierto neoliberal de los a帽os 80 y atravesaron luego los a帽os 90 en pie de guerra. Hablar del Laboratorio, reflexionar sobre el Laboratorio, significa hacerlo sobre un pedazo muy importante de la acci贸n pol铆tica autoorganizada y de base en la ciudad de Madrid, y en concreto en el barrio 鈥済lobal鈥 de Lavapi茅s, en a帽os de fragmentaci贸n acusada, carest铆a brutal de espacios p煤blicos y agravamiento de las desigualdades sociales en la 鈥渟ociedad del conocimiento鈥.
[Entrevista a Carlos Vidania y Marga Padilla] Sin duda, el centro social El Laboratorio, en sus diversas ediciones, ha sido una de las experiencias m谩s intensas y relevantes de espacio p煤blico de resistencia en la ciudad de Madrid. Desde el edificio tomado de Embajadores hasta la okupaci贸n de Amparo 103, el Laboratorio ha sido un territorio de agregaci贸n y experimentaci贸n para sujetos pol铆ticos muy heterog茅neos (m谩s j贸venes o no tanto, vecinos o no, okupas o menos) que nacieron y crecieron en el desierto neoliberal de los a帽os 80 y atravesaron luego los a帽os 90 en pie de guerra. Hablar del Laboratorio, significa hacerlo sobre un pedazo muy importante de la acci贸n pol铆tica autoorganizada en la ciudad de Madrid, y en concreto en el barrio 鈥済lobal鈥 de Lavapi茅s, en a帽os de fragmentaci贸n acusada, carest铆a brutal de espacios p煤blicos.