"Cuando yo uso una palabra - insisti贸 Humpty Dumpty con un tono de voz m谩s bien desde帽oso - quiere decir lo que yo quiero que diga..., ni m谩s ni menos."
"La cuesti贸n -insisti贸 Alicia - es si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes."
"La cuesti贸n - zanj贸 Humpty Dumpty - es saber qui茅n es el que manda..., eso es todo."
Lewis Carroll, Alicia a trav茅s del espejo, cap铆tulo VI
La met谩fora colectiva
La construcci贸n colectiva del territorio necesita de metodolog铆as que transformen la preocupaci贸n cuantitativa y sectorial de los planificadores por la importancia cualitativa de la vida urbana. Como dice 脕lvaro Morales Hern谩ndez, urbanista mexicano 鈥渘o se puede pretender hacer arquitectura, arquitectura de las emociones, sin tomar en cuenta todo lo anterior, es decir, sin contar con los hombres y las mujeres; sus motivaciones y pulsiones m谩s vitales, y sin plantearnos que el sujeto y su mundo no son entes abstractos e inanimados, sino portadores de una carga emotiva, simb贸lica, cultural, valoral, vivencial, pasional y vital que los posibilita como creadores, como forjadores de su propio entorno cargado de su noci贸n de belleza ... se hace imprescindible y urgente buscar las maneras de acercar los conceptos y el lenguaje, de construir juntos c贸digos y compartir significados, de aproximar l贸gicas, en definitiva, de conversar en los mismos t茅rminos鈥, tratar de apear al experto de su papel de demiurgo, el que engloba todo el saber, de forma que lo que el experto ve es lo que todo el mundo ve (Fernando Roch), entre los beneficios del trabajo colectivo est谩 que 鈥渢odos aprendemos: el proceso, los productos y la evaluaci贸n son una forma de aprendizaje que incluye informaci贸n, formaci贸n y transformaci贸n, tanto de nuestro contexto como de nosotros mismos. Se construyen colectivamente conocimientos y se demuestra, como dicen los ind铆genas huicholes del occidente de M茅xico que s贸lo entre todos lo sabemos todo."
En la situaci贸n actual, donde el mercado constituye el l铆quido amni贸tico donde se generan las tranformaciones del territorio y con el 谩mbito dom茅stico de la vivienda determinado por fuerzas econ贸micas, el espacio p煤blico se aparece a la intuici贸n como el 谩mbito de actuaci贸n m谩s adecuado donde proponer una manera otra de entender la configuraci贸n y determinaci贸n del espacio. Cuando el espacio p煤blico en la ciudad actual no es de los ciudadanos sino que pertenece cada vez m谩s del Estado o a intereses privados, 驴c贸mo reapropiarse del 脕gora, del espacio de discusi贸n de la vida p煤blica ateniense que el imperio romano invadi贸 y colmat贸, construyendo templos y altares hasta anegar el vac铆o f茅rtil que 茅sta supon铆a?
areaciega se propone seguir las acciones y eventos desarrollados en distintos espacios p煤blicos de la ciudad a fin de acompa帽ar y documentar estas experiencias de colonizaci贸n del espacio com煤n.
Hoy en d铆a, si las grandes ciudades quieren conseguir papeles relevantes en la jerarqu铆a econ贸mica global deben venderse a s铆 mismas como una marca, 驴la ciudad que se vuelve imagen de s铆 misma ofrece experiencias aut茅nticas, o una representaci贸n espect谩culo de las mismas?
areaciega particip贸 con otros muchos compa帽eros y compa帽eras en la campa帽a la Tabacalera a debate, que planteaba un debate social sobre los usos y el destino del gran edificio de Tabacalera en Lavapi茅s. He aqu铆 parte de la memoria del proceso.
construyendo Zenobia, inteligencia colectiva, cartograf铆as e imaginario vivo para otra ciudad